jueves, 17 de enero de 2013

Crisis, Ingenieros y Alemania


Cuando habían pasado ya varios meses de mi inicio en la búsqueda activa de empleo y viendo como el mercado de la oferta y la demanda se presentaba desolador, empecé a plantearme otras opciones que, en principio había descartado por comodidad, aunque después de estudiarlo y meditarlo, llegué a la conclusión de que no, no era comodidad, sino la falta de recursos económicos que dichas salidas requerían.
 
La primera opción que me planteé fue emigrar. Y en mi caso lo tenía claro, ¡Alemania es la cuna de la Ingeniería! ¿A dónde iba a ir si no?
 

Los últimos datos estadísticos oficiales revelan que en el primer semestre del 2012 la emigración española a Alemania aumentó en un 53% respecto a las cifras de 2011, continuamente vienen reclutadores alemanes a nuestro país con numerosas ofertas de trabajo, y, nos hemos cansado de ver infinidad de programas del estilo de "Españoles por el mundo" donde se muestra lo felices y afortunados que son 4 ó 5 españoles emigrados y “elegidos al azar” (una muestra no muy representativa). Pero contrariamente, con relatos como el post de Rosalía Sánchez, "Diez cosas que debes saber sobre Alemania", que por cierto ha tenido bastantes críticas, o el impresionante y demoledor artículo de eldiario.es, "La pesadilla de los jóvenes que soñaron con Alemania", el sueño alemán se desmitifica por completo, y tengo que decir que, aunque no he vivido ni trabajado en Alemania, estos últimos textos me ofrecen bastante credibilidad.  

Pues bien, el primer hándicap que tenemos los españoles, es el idioma, no sólo no aprendemos un idioma distinto de la lengua materna, sino que el alemán hasta hace poco no lo podías aprender ni pagando. Somos muy valientes con nuestro nivel “medio” de inglés, pero si buscas un trabajo especializado en Alemania, que son los perfiles que más se demandan, necesitas hablar alemán, y después de un curso básico que hice este verano, puedo decir que minusvaloramos el idioma y no sabemos hasta qué punto.

Si lo que buscas es un trabajo que no necesite preparación académica, no es ningún secreto la existencia de los famosos mini-jobs, pues en Alemania no existe salario mínimo legislado, y esto se agrava en el sector servicios, donde han aumentado los casos de españoles que han trabajado durante meses sin contrato laboral y sin cobrar.

Todo esto sin mencionar los numerosos trámites burocráticos que hay que realizar para poder alquilar, trabajar y vivir allí (que no son pocos), la adaptación al clima, a las costumbres, a la cultura de trabajo, o, a algo tan sencillo como las horas de luz solar.

Por último en el desolador artículo de eldiario.es se destapa una realidad de precariedad y explotación en Alemania que creo que deberíamos tener muy en cuenta, tanto por la naturalidad con la que te ofrecen un piso patera para vivir, como con la que te dejan totalmente desasistido en cuestiones de salud, o como que el salario de un arquitecto sea 300 euros sin contrato y haciendo horas extra. Vale que la ciudad adecuada no sea Berlín, pero eso no significa que debamos asumir unas condiciones laborales lamentables porque es una ciudad de estudiantes, cool y haya buenas fiestas.

Mi conclusión de todas estas historias reales de gente real, es que sin un buen colchón económico no se puede uno plantear buscarse un futuro mejor en la “cuna de la ingeniería” porque si las cosas no te salen bien habrás perdido algo de dinero, un pedazo de tu vida y un poco de energía en la búsqueda de tu meta; pero también es cierto, que el que no arriesga no gana, y que, si te sale bien, habrás ganado una experiencia única, valor, y quien sabe, quizás tu objetivo en la vida. 

Y tú, ¿emigras?
 
En próximos posts desvelaré el resto de opciones que plantearse en estos tiempos convulsos…

 
Catalina Pahino
Ingeniera Técnica Química